Crucero por el Bósforo

Vista de satélite (NASA) del Bósforo

El Bósforo es un estrecho (también conocido como estrecho de Estambul), que separa la parte europea [englobada durante el Imperio Otomano en la provincia europea de Rumelia (turco: Rumeli)] de la parte asiática (turco: Anadolu) de Turquía; divide en dos partes la ciudad de Estambul y conecta el mar de Mármara (turco: Mármara Denizi, griego: Θάλασσα του Μαρμαρά) con el mar Negro (turco: Karadeniz, griego: Μαύρη Θάλασσα). Tiene una longitud de 30 kilómetros, con una anchura máxima de 3.700 m en la entrada del mar Negro, y una anchura mínima de 750 m entre Anadoluhisarı y Rumelihisarı (castillos otomanos que se alzan en las colinas de su ribera). Su profundidad varía entre 36 y 124 m. Las orillas del estrecho están densamente pobladas ya que la ciudad de Estambul (con una población de al menos 11 millones de habitantes) se asienta entre este estrecho que divide Europa de Asia.

Hay dos puentes sobre este estrecho. El puente Boğaziçi, de 1074 metros de largo fue completado en 1973. El segundo puente, el Fatih Sultan Mehmed posee una longitud de 1014 metros, fue completado en 1988 y se encuentra casi a cinco kilómetros al norte del primer puente.

Se está construyendo un túnel ferroviario, el Marmaray, de 13.7 kilómetros de longitud con una puesta en  funcionamiento estimda en 2012 ó 2013. Aproximadamente 1400 metros del túnel van a construirse bajo el estrecho, a una profundidad de 55 metros bajo el lecho marino.

El estrecho de Bósforo es un canal angosto en forma de “S” de naturaleza compleja, con varios cabos y curvas pronunciadas, lo que dificulta la observación en los codos. A ello se agrega el fenómeno de las corrientes cambiantes. Tales condiciones geográficas y oceanográficas hacen que la navegación, abierta al tráfico internacional, sea difícil y arriesgada.

La densidad del tráfico marítimo se ha incrementado de 4.400 buques anuales en 1936 a 48.000 buques por año en 2008. Con 132 buques cruzando diariamente (no se incluye el tráfico local), el Bósforo (junto al estrecho de Dardanelos, que necesariamente deben atravesar también la mayoría de los buques) se ubica en segundo lugar en densidad de tráfico, después del estrecho de Málaca.

El nombre procede del griego Βόσπορος (Bos= ‘buey’; foros= ‘transporte, pasaje’), que significa que en la antigüedad este estrecho se atravesaba fácilmente en odres realizados con un cuero de buey) modificada en el turco como Boğaziçi). Según la mitología, las Simplégades, rocas que se juntaban aleatoriamente, y que fueron derrotadas por Jasón y los argonautas se encontraban en este estrecho.  Geológicamente  el Bósforo se formó hacia el 5600 aC, cuando una crecida de las aguas del Mediterráneo y el mar de Mármara inundó el valle fluvial proveniente de un extenso lago de agua dulce cercano que, con la irrupción de las aguas del mar de Mármara a través del Bósforo, se convirtió en el mar Negro actual. Según algunas opiniones, la gran inundación resultante, que debía afectar a las poblaciones y granjas de la costa norte del mar Negro, sería la base histórica de los relatos sobre el diluvio incluidos dentro de la Epopeya de Gilgamesh y la Biblia.

Siendo el punto más estrecho del paso marítimo entre el Mar Negro y el Mediterráneo, el Bósforo siempre ha tenido una gran importancia estratégica y comercial. La ciudad-estado griega de Atenas durante el S.V a. C. dependía de importaciones de grano de Escitia, y por lo tanto mantuvo alianzas estratégicas con ciudades que controlaban los estrechos, como Bizancio, fundada por la colonia griega de Megara.

El significado estratégico del estrecho fue uno de los factores en la decisión del Emperador romano Constantino I el Grande de establecer allí en 330 d. C. Su nueva capital, Constantinopla. Esta ciudad pasaría a ser en 1453 la capital del Imperio Otomano tras su conquista, en la que los otomanos asediaron la ciudad bizantina y construyeron una fortaleza en cada lado del estrecho, la Anadoluhisari (1393) y la Rumelihisari (1451), esta última construida por el que a la postre pasaría a ser el sultán otomano que conquistaría Constantinopla, Fatih (El Conquistador) Mehmed II.

La importancia estratégica del Bósforo ha seguido siendo con el tiempo notable, y su control ha sido el objetivo de varias hostilidades en la historia moderna, como queda demostrado durante la Guerra Ruso-turca de 1877-1878, así como el ataque de los Aliados en los Dardanelos (Batalla de Galipoli) en 1915, en el transcurso de la Primera Guerra Mundial. Varios tratados internacionales han administrado las rutas de los buques por estas aguas, incluyendo la Convención de Montreux en relación con el control del paso de los estrechos turcos, firmada en 1936.

El paseo en barco por el Bósforo es una de las actividades que no se puede perder uno en Estambul, los precios son realmente asequibles y las vistas, tanto de día como de noche, son fantásticas.

Durante el recorrido se ven varios palacios (entre ellos Bylerbeyi, Ciragan y Dolmabahçe) y se disfruta de la animada vida de Estambul. A lo largo de todo el trayecto se comprueba que el ambiente de la ciudad no se reduce sólo al centro histórico (especialmente en verano).

Tipos de excursiones

De los diferentes tipos de excursiones las más recomendables son las que al menos duran una hora y media y llegan hasta el segundo puente del Bósforo, donde se puede ver la Fortaleza de Rumeli Hisar, un castillo construido a mediados del siglo XVI para prevenir que la flota bizantina cruzara el estrecho.

Si hay tiempo hay una excursión más larga, un barco con destino a “Bogaz Iskelesi” que tarda 1,5 horas en cada trayecto. Al llegar allí tendréis casi dos horas para visitar el pueblo y comer en alguno de sus restaurantes. Este barco tiene tres horarios de salida: 10:35, 12:00 y 13:35.  (total: casi 5 horas).

En cualquier caso, si se quiere un buen asiento deberéis llegar al barco al menos 15 minutos antes de su partida.

¿Dónde contratar el crucero?

La mejor opción es ir a Eminönü (Puente Gálata).  Las excusiones más baratas se encuentran cerca de los barcos que venden bocadillos de pescado y en la orilla de la Torre Gálata, donde se pueden encontrar paseos (“Bósforo Tour”)de casi dos horas de duración por menos de 10 liras.

Hay visitas guiadas, por unos 15€ podréis con guía en castellano.

El Puente del Bósforo iluminado por la noche

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